Un día como hoy pero en 1968 un grupo de militares denominado
Batallón Olimpia quiso callar a tiros un grupo estudiantil, al que también estaban unidos obreros, amas de casa, etc. Se congregaron en la Plaza de las Tres Culturas, Ciudad de México para manifestarse como era costumbre hacerlo en aquella época cuando no estabas de acuerdo con las ideologías o las políticas que se seguían. Ese mismo año habría un mismo movimiento en Praga y en París. El gobierno de México por aquel entonces no quería ningún tipo de "desorden social" debido a que estaban por celebrarse las Olimpiadas de México 68 y por eso le pareció correcto usar las balas, los abusos y la masacre en general.
Una generación como aquella, creo que difícilmente volveremos a tener, al menos pronto. Aquella que perseguía sus ideales a través de manifestaciones para dejarse oír, luchaban para que se supiera que hay otro grupo de personas que no están de acuerdo con la situación. A mí por ejemplo, creo que me tocó vivir una generación muy gris y conformista. Los de mi generación ya no luchan, sólo se quejan. Ya no pelean, se paralizan. Un sinnúmero de cosas que podría terminar en una generación pasiva a las circunstancias y mira que hay mucho por que decir basta: Honduras, Venezuela, Rusia contra Georgia, las armas de Irán, Berlusconni, etc, etc, etc.
Este texto coincide con la publicación de ayer de un reportaje de
El País llamado ¿Intelectuales domados? que les incito a leerlo y donde menciona que hoy en día ya nadie se compromete, Mario Vargas Llosa dice
"creen que los sistemas democráticos ya garantizan por sí solos la democracia, pero no es así" y una frase que me caló hondo fue la de Roncagliolo donde dice y lo pongo aparte para que te cale como a mí:
"Antes queríamos cambiar el mundo; ahora, nos conformamos con que no explote"